1) Llego chispeante de emoción a casa y me abre mi hermano Jaime la puerta:
-¡He conducido! ¡He conducido! ¡He conducido!
-Ah.
Gracias por tu entusiasmo, Ja.
2)Llamo por teléfono a Rocío:
-¡He conducido, Ro! ¡Y no he atropellado a nadie!
- Todavía.
Otra de la comisión de alientos.
