-Bienvenidos- dijo-. ¡Bienvenidos a un nuevo año en Hogwarts! Antes de comenzar nuestro banquete, quiero deciros unas pocas palabras. Y aquí están, ¡papanatas! ¡llorones! ¡baratijas!¡ Pellizco!...¡Muchas gracias!

Harry Potter y la piedra filosofal
J.K. Rowling


jueves, 9 de septiembre de 2010

Decepciones

En julio solicité un traslado de expediente que no me han concedido. Ha sido una decepción muy grande porque había muchas razones de peso detrás de mi decisión y ha supuesto un duro golpe para mí y para mis padres. La realidad se ha impuesto de esta forma  y tenía dos posibles caminos: darme por vencida, deprimirme y enfadarme, o darle la vuelta a la sartén. 

Pues bien, yo nunca he sido de las que se rinden a primeras de cambio y me he dado cuenta de que esta no ha sido la primera ni será la última de las decepciones en mi vida; que no hay mal que por bien no venga y que mi formación depende, en primer lugar y fundamentalmente, de mí. Me tiene que importar un comino o menos lo que piense la gente y soy yo la que tiene que trabajar mucho, estudiar de firme, y esforzarme al máximo si quiero ser una buena profesional algún día, que es algo que ni la mejor de las universidades podría hacer por mí. 

Si la UAM no me acepta, son ellos los que se lo pierden.

Un beso
B. 

p.d. ¡Me han puesto un 10 en pragmática! : D 

miércoles, 8 de septiembre de 2010

ETA en la cafetería

Esta imagen no es propiedad mía

   Yo nunca he entendido a ETA. Para empezar porque acabar con la vida de una persona por una ideología política es una cosa que no concibo (como dice la canción de LODVG, la vida más pequeña vale cien veces más que la nación más grande que se invente jamás). Pero además, el cómo actúan en todos los sentidos me pone los pelos de punta. Además de ser una hatajo de desalmados sin escrúpulos y unos cobardes, son retorcidos hasta la médula. 
    El otro día, leía en Libertad digital sobre cómo se hizo la BBC con el vídeo de la tregua y me dejó bastante intranquila. Pienso yo, ¿y esta es la manera que tienen de hacerle llegar al mundo una información semejante? ¿Una cita en un café? 
   Dice el artículo que el portador del vídeo, quien comentó en líneas generales las opiniones y aprensiones de ETA, en ningún momento señaló que fuera miembro de la organización terrorista. Pero vamos a ver, ¿cómo va a estar en posesión de ese vídeo o conocer las inquietudes internas de la banda si no es uno de ellos? Como mínimo, está en contacto. Mi consejo para Clive Myrie es que no se vuelva a acercar al sujeto. 
   En segundo lugar, partiendo del supuesto que este personaje sea efectivamente un etarra, lo más probable es que dejara caer todas esas ideas a propósito y a sabiendas de que esa información iba a pasar al dominio público. Con lo que puede tratarse de una artimaña de manipulación como otra cualquiera y no creo que merezca ninguna credibilidad mientras que los miembros de ETA no entreguen las armas y sean detenidos, cosa la que todos estamos de acuerdo. Si esperan que de buenas a primeras se detengan las detenciones, lo llevan claro: el alto al fuego no significa que el estado de derecho no vaya a castigar los delitos perpetrados. 
   Lo alarmante de todo esto es que el absoluto para esta gente es la independencia del estado vasco. No hay límite para conseguir ese objetivo, y el que quieran ahora tomar un camino democrático o pacífico está a las órdenes de ese objetivo, así que bien podrían cambiar de parecer. Y más allá de lo que quieran que pensemos, disponen de medios, si no militares,  económicos. Sean cuales sean las razones que les llevan a la nueva tregua, no se arrepienten de sus crímenes; estas personas no se dan cuenta que en su utópica lucha contra el yugo español, están destruyéndose a sí mismos. A mí me vienen a la cabeza esa frase de Jesucristo que tanto impresionó a Ignacio de Loyola y San Francisco Javier: ‹‹¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si se pierde a sí mismo?›› 


martes, 7 de septiembre de 2010

Montilla espera un milagro

No sale mal, que no se diga luego
 que es que le tengo manía
        Sigo en la línea de actualidad y lengua. 
      Ayer leía en la Vanguardia online un artículo sobre el  presidente de la Generalitat que me dejó perpleja. Comienza así: ‹‹El presidente de la Generalitat, José Montilla, ha defendido este lunes la aprobación por parte del Govern de un decreto que obligue a todos los profesores universitarios a tener un nivel de catalán equivalente al C, aunque ha dicho que debe hacerse de tal forma que la lengua no sea un "elemento disuasorio" para que profesores extranjeros vengan a impartir clase en Catalunya.››Ilúmineme, señor Montilla, haga el favor, esa ingeniosa forma para que no sea un elemento disuasorio de la que usted habla... ¿en qué diablos consiste? Porque me parece a mí que pide usted un milagro. 
       Mirad, yo soy la primera defensora de las lenguas, vivas, muertas o en vías de extinción, me es lo mismo. Y en especial, soy una gran hincha de las (muy vivas) lenguas peninsulares porque, en mi opinión, enriquecen la cultura española. Hasta los dialectos me parecen entrañables (no le vayamos a quitar mérito al bable o al valenciano, por favor). Y si por mí fuera, aprendería catalán, euskera y gallego, pero por el momento, tengo que dedicar mi tiempo al inglés, al alemán y si acaso, al francés. El día que ya sea políglota, Dios dirá (soñar es gratis).
      Sin embargo, no entiendo la insistencia del gobierno catalán, así como del vasco, de echar u obstaculizar la entrada a sus respectivas comunidades autónomas en nombre de la lengua. La defensa de la lengua, repito, es muy justa y muy necesaria, pero uno no debe perder de vista que vivimos en un mundo global en que la comunicación es un aspecto fundamental.
      En el País vasco, no hay trabajo para quién no tenga cierto nivel de euskera, lo que en definitiva, significa que no solo los españoles no vascos (y algunos vascos), sino que más del 99% de la población mundial no puede trabajar en Euskadi por mucho que le guste la Concha de San Sebastián o el bacalao que hacen por esas tierras. Eso es ostracismo, señores míos. ¿Y en qué va a ayudar el ostracismo al País vasco en los tiempos que vivimos? Pues en nada. Mi amigo italiano Nicola no habla una palabra de alemán, y ahí está, en Heidelberg, escribiendo su tesis doctoral y trabajando con la lengua internacional, el inglés, y a nadie en Baden-Würtemberg le importa un pimiento si Nicola dice Guten Morgen por las mañanas mientras que haga su trabajo y lo haga bien.
      Ya que hablamos de Heidelberg, conocí allí a una chica alemana que hablaba español a la que le habían dado beca erasmus para estudiar en Barcelona este año y mientras que los había muy ilusionadas con el hecho de irse a Granada, Madrid, Salamanca o a donde fuera, ella mostraba cierta animosidad. Y yo: ‹‹pero si te lo vas a pasar muy bien y Barcelona es una ciudad muy bonita y la gente es muy simpática. Yo tengo  varios amigos de allí.›› A lo que me replica: ‹‹Ya, pero es que no sé catalán.›› Es prejuicio, en realidad, porque en Barcelona la mayoría habla castellano y si ella tuviera alguna duda sobre lo que sea, siempre podría preguntar y no me cabe duda que los catalanes ayudarían de mil amores a una extranjera en la lengua que hiciera falta. El prejuicio, la reticencia de esta chica nace de todos los esfuerzos del bachiller Montilla y compañía por purificarse. ¡Hale! Montilla, siga espantando a la gente, que lo hace usted muy bien.
        Aparte, la defensa del catalán que respalda la el gobierno de Cataluña es en detrimento del español, cosa que no solo no favorece al ciudadano catalán, sino que lo perjudica. El hecho de que un catalán o un vasco sea bilingüe, que hable español además de catalán y de vasco, es una gran ventaja para él. En primer lugar porque el español no se habla solo en España y de hecho, es una lengua en expansión y la tercera más hablada en el mundo después del chino y el inglés. Cualquier catalán o vasco que quiera trabajar en el extranjero el día de mañana, cuenta con un añadido extra a la hora que acceder a un puesto de trabajo. Además, el hecho de ser bilingüe, es decir, de poseer dos lenguas maternas, requiere cierta competencia lingüística que luego se puede aplicar para aprender una tercera o incluso una cuarta y repito, eso, hoy en día, es algo fundamental. ¡Qué daría yo por ser bilingüe!
      Por otra parte, señalo una vez más, la incompetencia y el nivel de estupidez al que llega nuestra clase política, sean catalanes, madrileños o andaluces, tanto da. Igual que en su día se dijo que teníamos que tener el mismo número de ministros que de ministras para no ser sexistas, hoy todos los profesores universitarios en Cataluña tiene que tener nivel C de catalán porque, evidentemente, un catedrático de filología inglesa, hispánica, germana o francesa, precisa de semejantes conocimientos para impartir su asignatura como Dios manda, de la misma manera que una señora, por el hecho de ser mujer, es mucho más adecuada para el puesto de ministra de defensa o de educación o de lo que sea, que un hombre capaz y con experiencia en la materia de la que se trate el caso aunque ella no tenga ni idea. Perdónenme la vida si yo a eso lo llamo sexismo y lo llamo negligencia.
       En mi opinión el problema, o mejor dicho, los problemas internos de Cataluña, Euskadi y los del resto de España que los enfrentan no son culpa de los catalanes, ni de los vascos, ni de los madrileños, los asturianos, los gallegos etc. como nos suelen hacer creer. Tales conflictos son culpa de los gobiernos autonómicos, así como del gobierno de Zapatero y el resto de partidos, que no tienen ni idea de política, que trabajan desde el absurdo la mayor parte del tiempo y tienen la mala tendencia de provocarnos, de enemistarnos los unos con los otros con cosas tan bonitas como las lenguas, malentendidas por ellos porque su auténtica finalidad es la unidad, la comunicación y la apertura. Es una pena.


lunes, 6 de septiembre de 2010

Cuidado con los medios

        Con la idea de ponerme al día, últimamente echo algún que otro vistazo entre los titulares de periódicos electrónicos. En dos ocasiones que me he decantado por noticias de índole político (normalmente, me gusta la sección de ciencia y tecnología, vete tú a saber por qué) y me he escandalizado un poco, no tanto por el contenido, sino por la forma en que están escritas. Normalmente, se trata de citas como esta: ‹‹En cuanto a una eventual incorporación de la ministra de Defensa, Carme Chacón, ha dicho: "Está haciendo un excelente trabajo en el Gobierno de España y quiere seguirla(sic) haciendo".›› [El País, 06/09/10]
         Ni que decir tiene que el sic entre paréntesis es mío. Querrá decir ‹‹seguir haciéndolo››, señora ministra, ¿no es así?  Aunque, ahora mismo dudo, ¿se equivocó la ministra o fue el periodista que transcribió sus palabras?
       ¿Otro ejemplo? 
    ‹‹En la SER, la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, ha señalado que es "claramente insuficiente". "La sociedad española, una de democracia(sic) como la nuestra, exige a la banda terrorista algo muy claro: que abandonen definitivamente las armas y que se disuelvan. No se pueden andarse(sic) por las ramas", ha subrayado, para añadir que la "sociedad les manda un mensaje claro: que se disuelvan y renuncien a las armas".››[El País, 05/09/10]
       El primer error no es importante; probablemente el periodista escribía deprisa y si releyó lo escrito una vez terminada la redacción, se le pasó. Ay, las prisas, qué malas son. Pero bueno, no pasa nada, se lo perdonamos, que errar es humano y todo eso. Ahora bien, ese ‹‹no se pueden andarse por las ramas› ya es otro cantar. Entonces, sigo intrigada, ¿esto es cosa de Leire Pajín o de El País? 
Bien podría ser esta secretaria tan dada a la repetición  ―y que tan claro ha dejado lo que quiere la sociedad española. ¡Qué retórica tan clara la suya! ¿Anáfora o pobreza léxica? Ay, pero es verdad, no podemos andarnos por las ramas, seamos elegantes (!)― la que se haya excedido con el número de pronombres reflexivos. Pero si el periodista se da cuenta, ¿por qué no lo corrige o como mínimo lo señala como error? ¿O es que no se ha dado cuenta?
         Y sí, soy malévola y despiadada cuando se trata de la lengua, lo reconozco. Me exaspera que la gente hable así ―¡o que escriba así! ―, sobre todo de cara al público. Uno debería cuidar su forma de expresarme cuando sabe que va a aparecer en los medios, cuando sabe que la sociedad española está pendiente de sus palabras. Los medios de comunicación están plagados de erratas que la gente repite después y la lengua se empobrece. Que yo meta la pata no tiene ninguna trascendencia porque a mí me leen cuatro gatos (claro que el día que sea traductora, otro gallo cantará), que la meta un personaje público, en cambio, sí que la tiene.  

sábado, 4 de septiembre de 2010

Ya son 20


Plato especial del día: la tarta suflé. 
Lo más anecdótico: defender a J.K. Rowling a capa y espada en facebook :P.
 Lo más esperado: happy birthday! [...]
Un regalo: Pendientes (de parte de mis padres)
Primera felicitación: Lucía
Palabras del día: eskerrik asko
Canción: Stadt (gracias, Papal)
Cosa que nunca he hecho antes: ir a por mis amigos al aeropuerto

viernes, 3 de septiembre de 2010

Primera clase práctica.

1) Llego chispeante de emoción a casa y me abre mi hermano Jaime la puerta:
-¡He conducido! ¡He conducido! ¡He conducido!
-Ah.
Gracias por tu entusiasmo, Ja.


2)Llamo por teléfono a Rocío:
-¡He conducido, Ro! ¡Y no he atropellado a nadie!
- Todavía.
Otra de la comisión de alientos.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Vestido rojo

El mes empieza con buen pie. 


Por fin, después de dos años de dudas, me he apuntado a la autoescuela (¡y voy y todo!). Me han notificado que he aprobado la dos asignaturas a las que me presenté en la convocatoria extraordinaria de julio para erasmus (¡Pleno!). Tengo todas las papeletas para ser admitida en la escuela oficial de idiomas este curso Y, por si fuera poco, me he comprado un vestido rojo para la boda de mi primo. 
¡Sí! Como lo habéis leído: un vestido rojo. ¡Siempre he querido tener un vestido rojo! *_*

Os he hecho un dibujo y todo: 

¡Por fin septiembre!

Yo soy un eco de septiembre. Nací el mes nueve de mil novecientos noventa y mi blog arranca también este mes, en el año de mi vigésimo cumpleaños. Cuatro lustros, que no están mal.

Bienvenid@ a mi blog, espero que te guste ;)