-Bienvenidos- dijo-. ¡Bienvenidos a un nuevo año en Hogwarts! Antes de comenzar nuestro banquete, quiero deciros unas pocas palabras. Y aquí están, ¡papanatas! ¡llorones! ¡baratijas!¡ Pellizco!...¡Muchas gracias!

Harry Potter y la piedra filosofal
J.K. Rowling


domingo, 12 de septiembre de 2010

La sonrisa de una niña

(ésta no era la niña, eh?)
         Hoy me ha pasado una cosa muy curiosa. Estaba en la cola para comulgar en misa de niños y en ésto que he aprovechado una parada, para mirar a los lados a la gente. En mi mirada se ha cruzado una niña india muy pequeñita, de cinco o seis años, no más. Iba muy mona, vestidito y diadema roja a juego. Y me he detenido un momento para mirarla con más atención y la he visto sonreír a un señor, tal vez su padre adoptivo o en acogida, no sé. Tenía una de esas sonrisas en la que los dientes incisivos estaban un pelín separados, muy graciosa. Entonces, sin entender ni saber muy bien por qué, me he emocionado.
       En serio, normalmente puedo explicar todo lo que pienso o siento, dar razones. Hoy, incluso después de sentarme en la silla, no he sabido por qué aquella sonrisa de niña, así entre divertida y juguetona, ha estado a punto de hacerme llorar. Ha sido como si una mariposa ascendiera por mi garganta desde mi pecho. 
He contenido la emoción y he vuelto a mirar al frente, desconcertada y contenta. 

1 comentario:

  1. A veces, estos pequeños detalles nos alegran el día :)

    Un saludo.

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